- Más de 300 cursos/talleres de cocina con un montón de alumnos que han cortado, reido, cocinado, guisado, frito y hervido, y comido.
- Profes nuevos y estupendos.
- Una nueva amistad de las buenas, unidas por una cocinita y un congreso infernal.
- Un par de malos rollos y disgustos. Entre las que están la denegación de las ayudas de subvención que pedimos hace año y medio y que la Comunidad tiene a bien negar a los emprendedores y pymes como nosotras. Pero eso será otro post lleno de ira e insultos.
- Una tos que no se iba pero que se fue.
- Una celiaquía que ha venido para quedarse.
- Un primer aniversario con guirnaldas y un concurso al mejor pintxo entre nuestros alumnos. Y un concurso todavía en activo!!!!! Participad!!!!!!
- Sobrevivimos a nuestro primer verano con Chef Camp para peques.
- El descubrimiento de que las Candy Bars son lo más divertido de hacer del universo y que montaría una ong solo para que el mundo disfrutara de dulces tan bonitos.
- Empecé a dar cursos para peques en otros espacios: La Cocinita de Chamberí, Grey Elephant…
- Un congelador nuevo!!!! (emociona porque los de la nevera son enanos!).
- Una boda en el taller. ¡La mía! Y metimos un jardín dentro!
- Dos famosos en nuestros fogones: Juan Pozuelo y Mikel Iturriaga.
- Muchos amig@s que siguen viniendo y otros nuevos que repiten!Nos sabemos cómo daros las gracias!
- Ha venido la tele, salimos en OnMadrid y la guía de Metrópolis, y nos reconocen en una tienda! Muy fuerte!
- Llegamos a 1000 en facebook!!!!!!
- Nos regalaron por majas una pedazo encimera de Silestone que no tiene precio y es más grande y más comoda y más bonita!
- Hay unas vecinas (niñas) que se paran cada día para ver qué estamos haciendo “en la cocinita” como ellas dicen.
- Hay un portero de un bloque de la misma calle que TODOS los días se para a mirar qué clase toca y si huele bien, nos lo dice.
- Un año de incertidumbre constante con la palabra crisis sobre nuestras cabezas…
..y un año repleto de buenas experiencias (y muchas horas de trabajo) que hacen que todo merezca la pena.
Alternativas a la (odiosa) cena de empresa
Seamos sinceros: no conozco a nadie que le apetezca ir a la comida-cena de empresa. Ni siquiera a los grupos de trabajo que se llevan bien (seguramente coman juntos muy a menudo). El único caso extraño es el nuestro, ya que en Apetit’Oh! lo tenemos fácil: me voy a comer con mi madre y encima seguro que a la vuelta cae un jersey de regalo!
Así que cada vez son más los que optan por otras ideas para celebrar la navidad en empresa. En Apetit’Oh! cada vez tenemos más grupos que vienen a cocinar su propio menú y luego se lo comen. Así contado puede parecer un poco raro (hasta ese día te hacen trabajar!), pero la buena noticia es que no hacemos fregar a nadie!
El pasado martes tuvimos un grupo de compis que enloquecieron haciendo dulces navideños y bebiendo vino caliente (de ahí la locura, claro). Está demostrado: deja a unos adultos, una masa (de galletas o de mazapán), unos moldes con formas y unos tintes alimentarios y se vuelven críos! También hubo una sección cantarina que nos deleitó con los habituales villancicos. Muy divertido.
Otros lo querían “a domicilio y listo para comer”. En este caso, la pasada semana montamos una buena fiesta en la agencia de publicidad 101. Querían una fiesta temática Beatle y la tuvieron: grupo de musica en directo que tocaba todo el repertorio de los cinco de Liverpool, un buffet by Catering Apetit’Oh! of course con fish&chips, rosbeef y yorshire pudding, cucumber sandwich, scones… una decoración muy inglesa y hasta un par de camareras vestidas para la ocasión! (nosotras no podemos resistir nunca la oportunidad de disfrazarnos). Un dato: fue al mediodía, volví sobre las 20h. para recoger los bártulos y ahí seguían de fiesta!
Y la mejor idea de todas: en esta empresa lo que hacen es el Enemigo Invisible. Tienen un tope de 10€ para regalarse lo peor y más origina que encuentren, y el peor de los peores regalos, se lleva un buen regalazo cortesía de los jefes! ¿No es genial? (aunque yo prefiero mi jersey, que entre dos esto no funcionaría para nada).
Las piñas son para el verano
Siempre que como pularda (casi siempre por Navidad, como si fuera una fruta de temporada) recuerdo el capítulo de los Simpson en el que Homer se termina comiendo a su “mascota” Tenacitas (una langosta) entre sollozos y cumplidos, tras un baño de agua caliente para que se relajara.
Me dan pena. Si me paro a pensarlo me dan pena y mira que las aves, así como los peces, no me transmiten tanta ternura como una cachorrito de cualquier otra especie animal. Pero cuando pienso en lo que les hacemos a las pobres gallinas, gallos y pollos (capar, engordar, enclaustrar, luces encendidas…) por comer algo tan rico, jugoso y relleno por Navidad, me da cosa. Es lo que tiene la sociedad de consumo actual: pensamos que todo se cría en bandejas. Y eso no es así. Para que veáis como los ven las mentes más claras (los niños), a una amiga su hija le explicó que la leche entera, desnatada y semi, salen de las vacas enteras, desnatadas y semi.
Tengo dos libros que hablan sobre este tema tan polémico. Uno que cuenta las andanzas de una familia que cambia de vida para autoabastecerse, titulado Animal, Vegetal, Milagro, de Barbara Kingsolver,. en el que una de las conclusiones es: nunca le pongas nombre al cerdo que te vas a comer. Muy interesante para conocer alternativas.
Otro, que no me he leído por miedo es Comer animales, de Jonathan Safran Foer donde denuncia las prácticas a las que se somenten a los animales hasta que llegan troceados a nuestros hogares. Y no me lo leo por miedo a querer dejar de comer carne. No puedo vivir sin ella.
En serio, no es que me encante y no pueda vivir sin ella, de hecho todo lo contrario, prefiero el pescado (que también hay que tener conciencia de cómo lo estamos haciendo con ellos). Pero siendo celiaca, como me tenga ya que quitar el jamón ibérico me pego un tiro. Y lo siento, lo siento por el cerdo y espero con todo mi ser que tenga una vida plena antes de llegar a mi plato.
Por esa razón, empecé a comprar en La Cocinita de Chamberí carne ecológica y otros productos. Se que el término es como decir, “más caro, por lo mismo” pero personalmente necesito creer que no.
Lamentablemente no vivo en un pueblo y no puedo acercarme a revisar que todo lo que comemos en casa no ha sufrido maltratos o han tenido una vida y muerte dignas, así que me tengo que fiar, mientras mi bolsillo me lo permita. Porque es cierto que es más caro. Pero la carne no chisporrotea por la cantidad de agua que llevan otras en la sartén, la leche sabe a leche, y las mandarinas aunque son feotas y casi verdes, están deliciosas. Y además se compra practicamente sin intermediarios. Otra ventaja que me temo sufrimos los consumidores sin percatarnos de los costes que eso implica. Un ejemplo: la piña es hipocalórica, es decir quita el calor. ¿Por qué carajo la tomamos en invierno-navidad? Si la piña es para el verano, traigamosla en verano!Si alguien conoce el porqué de este suceso (así como el porqué siguen metiendo melocotón en almibar ne las cajas de regalo de empresa) que me lo cuente por favor!
Definitivamente: creo que con la edad me estoy volviendo hippie. De esto a irme al campo a hacer quesos, un paso!
Christmas Candy Bar para minùsculos y mayúsculos
Vamos que para grandes y pequeños. Ultimamente estamos con el azúcar por las nubes y nos gusta compartirlo, por eso el pasado sábado 24 de diciembre, organizamos en La Cocinita de Chamberí, una Candy Bar hecha por las elfas de Papá Noel (y Apetit’Oh! por supuesto!). Era gratis pero a la gente todavía le cuesta eso de entrar y probar. Sin embargo, los cakepops tuvieron tanto éxito que una familia nos compró una docena!
Además para este año nos hemos estrenado con las galletas con mensaje, estas son unas de ellas. Perfectas para regalar eh?

Para los golosos, os anunciamos que los días 4 y 5 de enero, previo a Reyes, y par endulzaros la vida, organizamos un Mercadillo-Candy Bar para que podáis degustar esta preciosas maravillas en La Cocinita de Chamberí y tb en Apetit’Oh!
Especial Navidad: ideas para ir de compras y regalar
Ante todo este año, por favor, compremos con cabeza! Y sobre todo a negocios pequeños, ya que como la mayoría esperamos a que el gobierno de la comunidad conceda sus archiconocidas ayudas para emprendedores (que vamos para 2 años y todavía ni pio), pues confiamos en la voluntad de la buena gente que nos apoya poquito a poco. Y tan orgullosas que estamos! Que todavía no nos creemos que en abril hagamos dos años y estemos en pie en los fogones con lo que está cayendo! Pero la gente tiene ganas de cocinar, de comer, de pasarlo bien y nosotras encantadas de compartirlo! Así que después de mi speech anti-macrocomercios como dice Mr. Wonderful en su muy recomendable blog muy molon: ayudemos a los pequeños emprendedores para hacerlos grandes!
Así que lo primero, me vais a permitir… breve espacio dedicado a la autopublicidad: ¡regala un taller de cocina!
Ya está. No digo más, que yo he venido para hablar de otras ideas (pero si estáis interesados llamadnos al 91 552 76 98 o consultad nuestra web!!).
Para los peques: 2 espacios, 2 mujeres (emprendedores de pura cepa y locura). Eva montó hace cinco años su tienda Älva, de ropa para niños de colores y es una pasada. Si buscas algo original, es tu sitio. Pequeñito, acogedor, lleno de colores y de ropa y complementos super chulos! Tiene también tienda online por si no te da la vida ni desplazarte.
Y Paloma montó un gran espacio dedicado a la alimentación sana para niños (y no tan niños) en La Cocinita de Chamberí. Ahí encuentras de todo para comer bien (incluido una carne ecológica exquisita) hasta para celiacos e intolerantes!!! (a mi me conquistó con unos brownies de choco que están de muerte! Y ya sabéis lo rarita que soy yo con esas cosas). Además tiene libros, cuentos, utensilios para la comida y juguetes relacionados con la cocina. No os perdáis esta cocinita de juguete que tiene! Yo estoy haciendo esfuerzos por no comprarla para Apetit’Oh! Además imparten mogollón de talleres para madres, padres y niños (algunos los impartimos nosotras allí tb!)
Además el próximo día 24 (de 12 a 17h.) montamos allí una Candy Bar Navideña para que peques y grandes vengan, prueben y se den una vuelta por si a Papá Noel se le olvidó algún regalito de última hora, ejem.
Dos sitios que os recomiendo visitar aunque para las que no tenemos hijos son un peligro, advierto: entran ganas de tenerlos!
Otros dos sitios para comprar cositas diferentes, un detallito o un regalo con el que sorprender: Delight cuyo dueño alemán, Tobias, es supermajete y tienen un montón de vinilos para decorar, muñecos de fieltro, joyería de artesanía (pero nada de rollo hippie-guarro, sino hippie-piji guay) y mucho más!
Y Nest Boutique. Yo cada vez que voy al centro entro para autoregalarme cosas que también hace ilusión a veces oye! Ahí encuentras desde papelitos para muffins, papeles de regalos y tarjetas de felicitación super originales y vintage, cositas para bebés, adornos para la casa… Es decir, seamos sinceros, todos son cosas inútiles pero tan bonitas que hay que tenerlas! O mejor si te las regalan! Porque a lo mejor comprarlas a ti te crea un cargo de conciencia, pero si te las regalan!
Yo opto por regalar comida muchas veces. Y bebida. A mi marido le regalé un año una suscripción al Club de las Cervezas, desde donde les envían cada mes una selección de cervezas raras. Regalo perfecto para amantes de la cerveza obviamente.
Pero tb regalo muchas veces lo que yo llamo “pichibirichis”, es decir detalles culinarios: una buena sal (con precioso envase), una mermelada rara (este año a mi suegro le compre una confitura de berenjenas), unos bombones en envase original…, incluso una selección de fruta de la buena buena o de la rara rara (cuidado a quien se lo regalas), uno de los sitios para hacer esto es Gold Gourmet. No es barato, pero para comprar medio kilo de papas negras canarias auténticas para hacerlas con mojo, merece la pena.
Otra opción son los libros o cuentos gastro. Yo recomiendo (tendría un montón pero me voy a controlar):
- El gourmet solitario, ya he hablado de él en otra ocasión, y merece la pena para los amantes de la cocina japonesa (ideas: el comic y un taller de Sushi para Novatos! con Apetit’Oh!).
- Sopa de Sueño y otras recetas de Cococina. Para niños y grandes. Yo regalo mucho cuento ilustrado para todos y este tiene lo que más me gusta: preciosas historias-recetas con delicados dibujos. Es un manual de cocina nada convencional.
Tengo más ideas, pero las dejaré para Reyes. Por aquello de dosificar los vicios.
¡Feliz dulce y sabrosa Navidad!
Cosas que una celiaca no debería hacer: primera parte
¿Por qué no debería hacerlo? ¿Por qué soy una celiaca quejica y plasta? Pues porque tengo razón! No se puede ser profe de repostería y no poder comer nada!!!!! Es una tortura! El colmo de los colmo como diría Woody Allen!!
Mi madre me quiere mandar a León a que aprenda más técnicas de repostería pero… a ver alma de cántaro, cómo se yo que la rosquilla está buena? Necesitáre llevarme a un catador como Cleopatra!!
En fin, aqui os dejo el video de un taller que dí en colaboración con Charhadas y La Cocinita de Chamberí (en su local) donde los peques y sus mamás se pusieron las botas. [Yo me comí una barrita de esas de alpiste
]
Pero me lo pasé muy bien, que conste! A mi no me amarga un dulce! (literalmente ahora sí, pero ya me entendéis…).
Qué desastre de receta! (concurso)
Seguro que hasta Ferrán Adría ha sufrido algún desencuentro en la cocina, con alguna receta, ingrediente o aparato (sobre todo sin son los de la NASA como él usa). Incluso mi madre (que como la mayoría de las madres apra mi tiene el mismo estatus que Adría en la cocina) sufrió un día la desagradable experiencia de servirnos a mi padre y a mi un plato asqueroso. Lo recuerdo: tendría yo seis-siete años y aquello era una plasta gris con muy mal aspecto. Parecía un ectoplasma más que un pastel de champiñón. Claro que el problema fue decirlo. Se desató la ira de una madre que ha dedicado tiempo en la cocina, y señores, eso no quieran verlo nunca!
Por supuesto mi lista (ya que no soy cocinera profesional) es mucho más larga, empezando por hacer un día a la plancha unas gambas arroceras ¡aquello no había forma de pelarlo!
Una amiga puso las patatas sin freir directamente con el huevo para hacer una tortilla de patatas. Y ahí podía esperar a que se hicieran!
En fin, que como a todos nos pasan cosas, algunas para llorar pero muchas para reir, queremos que nos las contéis, que saquéis los trapos sucios de la cocina! No quiero ver vuestras mejores recetas y vuestras mejores fotos de platos (hay un montón de concursos para luciros!). Como ya hiciera el genial Mikel en El Comidista con sus sección de Desastres, pido la colaboración ciudadana (pero porque hay un premio a cambio!) y quiero leer las más disparatadas anécdotas y las mejores (o por sorteo al tuntún si la cosa está muy igualada) ganarán:
- Primer Premio: Curso de Cocina a elegir para 2 personas.
- Segundo Premio: Pack de utensilios de cocina.
- Tercer Premio: libro gastronómico.
Para participar:
- Envía a apetitoh@apetitoh.com tu anécdota, experiencia o historia, en el formato que quieras con la extensión que te de la gana. Puedes enviar un máximo de 3 (tuyas o de allegados con quienes hayas “sufrido” la experiencia).
- No olvides indicar tus datos: nombre, mail y teléfono. Y tu consentimiento o no, para poder contarla después en plan “pues tengo un amigo que le pasó…” (haremos un post con quien nos permita publicarlas).
- Fecha de inicio del concurso: YA! (1 diciembre 2011)
- Fecha tope de envíos: el 2 de enero de 2012 (incluido).
- Anunciaremos a los ganadores el día 6 de enero (por aquello de aprovechar los Reyes Gastros y que haga más ilu).
Anímaos a participar y compartid vuestras penas culinarias con nosotras!


